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25/01/2006

GARBISO, TOMÁS J.

Nació en Navarra, España, el 12 de diciembre de 1862, hijo de Pedro José Garbiso y de Petrona Arocena.
Emigró a la República Argentina en 1883, radicándose en Chivilcoy, donde se hubo empleado como peón en un tambo. Dos años más tarde, después de haber adquirido animales de su propiedad, comenzó a vender leche por cuenta propia, trabajando independientemente por lapso de catorce años.
Alrededor de 1897 compró varias hectáreas de campo, en el cuartel cuarto del Partido de 9 de Julio, para fundar “Dos de Mayo”. Una estancia que dedicó a la ganadería.
Hacia 1925 había logrado concretar un establecimiento modelo. Unas dos mil hectáreas, divididas en 50 potreros, pobladas por cerca de 7000 animales vacunos, 200 yegüarizos, que garantizaban un producción anual de más de dos mil terneros. Los doce tambos permitan la obtención de seis mil litros de leche diaria, que era empleada para la fabricación de productos lácteos, los cuales –para entonces- habría permitido que Garbiso obtuviera importantes premios.
Desde entonces, hasta su fallecimiento, se afincó en 9 de Julio, arraigando un hogar que formó junto a Juliana Grigarce.
Participó activamente en la vida comercial, social e institucional de este medio. Prestó impulso a diversas obras comunales, e integró buena cantidad de asociaciones, muchas de las cuales conocieron de su filantropía.
La Sociedad Española de Socorros Mutuos fue una de las tantas entidades que le contó como decidido colaborador. Allí se le distinguió como socio honorario, el 11 de febrero de 1940.
Por otro lado, asimismo, fue uno de los impulsores del movimiento popular que dio origen a la Usina Eléctrica Popular S.A., hoy Cooperativa Eléctrica y de Servicio “Mariano Moreno”. No sólo integró su primer directorio, en 1930 -acompañando los ideales de Tomás Cosentino- sino que fue –del mimo- uno de los principales referentes.
A lo largo de las dos décadas que insumió la instalación de una usina eléctrica popular, Garbiso trabajó denodadamente, brindado buena parte de sus horas a tan arduo esfuerzo. De hecho, de su propio peculio fue costeado el monolito que hoy recuerda la colocación de la piedra fundamental, en el predio que ocupa hoy esa institución educativa.
Cuando, en 1951, era inaugurado el servicio público eléctrico, prestado por la Usina Eléctrica Popular, Tomás Garbiso, ya anciano, se hallaba presente. Fue, sin dudas, quien más conoció del esfuerzo, del trabajo y de la lucha que demandó aquella loable concreción.
El 8 de septiembre de 1989, el Concejo Deliberante de 9 de Julio sancionaba la ordenanza que lleva el número 2671. Por medio de esta, imponía el nombre de “Tomás J. Garbiso” a una calle comprendida entre Río Negro (hoy Cardenal Pironio) y Alsina, y Doctor Tomás West y Avenida Primera Junta.

25/01/2006 12:49 Autor: HECTOR JOSE IACONIS. Enlace permanente. Tema: G - M No hay comentarios. Comentar.

GARMENDIA, JOSÉ IGNACIO (1842-1925)

Escritor, pintor, historiador, legislador y coleccionista, además de guerrero, había nacido en Buenos Aires, el 19 de marzo de 1842, hijo de José Garmendia y de Manuela Suárez.
Adolescente aún, se encolumnó en el 1er Batallón del Regimiento Iº de Buenos Aires, debiendo operar en la isla Martín García. A su regreso, recibió el grado de sub-teniente.
En septiembre de 1861, participó en la Batalla de Pavón; y, tres años más tarde, en mérito de sus notables condiciones intelectuales, fue destacado como oficial de la Legación Argentina en Montevideo y Río de Janeiro.
En 1865, al estallar la Guerra de la Triple Alianza, marchó al campo de batalla, donde habría de contraer cólera.
Después de concluir la actividad legislativa –pues había sido electo diputado nacional, hacia 1870- fue nombrado jefe del Estado Mayor del Ejército del Sud.
En 1875, el ministro de Guerra, le confirió la jefatura de las Fuerzas de Reserva, a la sazón con asiento en el Partido de 9 de Julio.
Al concretarse el estallido de 1880, debió solicitar su baja del ejército, para unirse a las fuerzas de Carlos Tejedor.
Reincorporado, en 1882, desempeñó importantes cargos militares, participando en la Campaña del Chaco. Además, en 1890, le fue confiada la dirección del Colegio Militar de la Nación.
Después de sofocada la revolución radical de 1890, se le graduó general; efectividad del cargo que mantuvo activa hasta septiembre de 1904, en que solicitó la baja.
En el retiro de su hogar, dedicó parte de su tiempo a la pintura, la investigación y el estudio. Por otra parte, también había formado una importante colección de objetos y documentos históricos, relacionados con el pasado militar.
Excelente narrador y erudito cronista, sus trabajos son invalorable bibliografía, no solo por la calidad de su texto, sino –también- por los recursos que emplea. Escribió importantes obras –algunas publicadas en prensa, otras editadas en libros, y varias inéditas-, entre las que pueden mencionarse: “Recuerdos de la Guerra del Paraguay”, “Preceptos tácticos”, “Cartera de un soldado”, “Delitos y penas”, “Correspondencia sobre la Guerra del Paraguay”, “Asaltos de Plewna”, “Campaña de Humaytá”, “Cuentos de Tropa”, “Campañas de Aníbal”, “Escritos Militares”, “Juicio Crítico de la Guerra de Transvaal”, “Bocetos sobre la marcha”, “Combates de los Corrales”, “Campaña de Corrientes y Río Grande”, “Maniobras sobre el Talar de Pacheco”.
Falleció en la Capital Federal, el 10 de junio de 1925. Por ordenanza del 27 de febrero de 1905, el Concejo Deliberante de 9 de Julio, impuso al nombre de este militar, quien aún se encontraba con vida, a una de sus avenidas.

25/01/2006 12:48 Autor: HECTOR JOSE IACONIS. Enlace permanente. Tema: G - M No hay comentarios. Comentar.

GRANADA, NICOLÁS (1795-1871)

Nació en Montevideo, el 6 de diciembre de 1795.
Siendo niño aún, fue enviado a España, para recibir educación en el –por entonces- renombrado Colegio Real de San Fernando. Allí se alistó como cadete en el Regimiento de Voluntario de Madrid, con cuya fuerza participó de la defensa de Montevideo, durante las Invasiones Inglesas... En esa contienda fue gravemente herido, siendo salvado, en el campo de batalla, por su padrino el coronel mayor Nicolás de Vedia.
Siendo subteniente de aquel regimiento, fue hecho prisionero por las fuerzas libertadoras comandadas por Alvear, que ocuparon Montevideo en 26 de junio de 1814. Primero, fue enviado a Córdoba, luego a Chascomús y, por fin, juró obediencia a la Patria, en 1816. El 3 de noviembre de 1817, se le dio de alta en el Regimiento de Granaderos de Infantería, con el mismo grado que revistaba en el ejército español.
Más tarde, participó en las acciones de Saucecito, Cepeda y Cañada de la Cruz.
El 17 de agosto de 1820, fue incorporado en el Escuadrón de Colorados, a las ordenes del coronel Videla. Por entonces, con el gobernador Martín Rodríguez, debió participar de una expedición al desierto.
Formaba parte del Regimiento de Húsares de Buenos Aires, ya en septiembre de 1823. Poco menos de cuatro años más tarde, poseía el rango de sargento mayor.
En 1839, contribuyó a sofocar la revolución de los Libres del Sud, encabezada por Castelli, contra Rosas; y, un año más tarde, realizó la denominada campaña de Tapalque.
Cuando Urquiza preparaba el desenlace de Caseros, Granada, rechazó su ofrecimiento de volverse contra Rosas.
En 1865, en reemplazo del coronel Julio de Vedia, fue designado jefe de la Frontera Oeste, con asiente en la Comandancia de Nueve de Julio. A partir de aquí, le cupo participar no sólo de la actividad propiamente castrense, sino también, de la organización civil del incipiente pueblo. A mediados de diciembre de 1868, fue relevado de ese cargo, y remplazado accidentalmente por el coronel graduado Antonio López Osornio.
El coronel Nicolás Granada, falleció en San Isidro, el 6 de mayo de 1871, víctima de la epidemia de fiebre amarilla.

25/01/2006 12:47 Autor: HECTOR JOSE IACONIS. Enlace permanente. Tema: G - M No hay comentarios. Comentar.

"IGUALDAD", LOGIA MASÓNICA

De ningún modo puede sugerirse que la francmasonería masonería aparece en 9 de Julio recién después de constituida la logia. Realmente, ésta se hace presente desde las horas mismas de la fundación del Partido; y, más aún, durante el período post fundacional (1870-1878).
Si bien no existe constancia de la existencia de una logia, anterior a "Igualdad", sabemos que varios militares y civiles pertenecientes a la Orden ya vivía en estas tierras. Desde Julio de Vedia, propuesto en agosto de 1858 para componer la Logia "Confraternidad Argentina Nº 2", y siguiendo por algunos jefes de frontera o militares de grados subalternos, componen una lista de masones afincados en 9 de Julio, en la comandancia militar y, más tarde, en el Fuerte "General Paz".
Recién el 21 de junio de 1878, fue fundada la Logia "Igualdad" en 9 de Julio, recibiendo el nº 61 entre las obediencias dependientes de la Gran Logia del Oriente Argentino, y del Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Ese nombre, muy significativo para todo iniciado en los rituales de la masonería, le fue impuesto después de haber sido sugerido el de "Julio de Vedia". Esta última designación debió ser rechazada por la Gran Logia de Buenos Aires, por tratarse del nombre de una persona aún viva.
El primero en ocupar el cargo de venerable maestro fue Raimundo Prieto, un vecino con bastante gravitación en la sociedad. Los restantes cargos le correspondieron a Hermenegildo Berdera, como Primer Vigilante; Nicolás L. Robbio, Segundo Vigilante; Enrique Bouquet, Orador; Daniel Campillo, Secretario y Esteban Sayavedra, Guarda Sellos.
La vida de "Igualdad" parece haber sido bastante activa, en los meses sucesivos de su fundación. Para mediados de 1879 la logias ya contaba con veintitrés hermanos.
Entre septiembre de 1879 y el 24 de julio de 1881 había dejado de operar, retomando sus trabajos con una renovada fuerza. Según los documentos aún conservados, puede inferirse que una especie de "aires renovadores" habrían ingresado en el lozano taller.
En diciembre de ese año, se habían concretado las elecciones de las autoridades, quedando conformado del modo siguiente:
Venerable Maestro: Hermenegildo Verdera.
Primer Vigilante: Nicolás L. Robbio.
Segundo Vigilante: Pastor Dorrego.
Orador: Enrique Bouquet.
Secretario: Pedro Barbé.
Tesorero: Raimundo Prieto.
Primer Experto: Antonio Lautre.
Segundo Experto: Hermengildo Sanz.
Hospitalario: Nicolás Gallo.
Primer Diácono: Julián Cagiga.
Segundo Diácono: José Lavandeira.
Maestro de Ceremonias: Alfredo Thamm.
Guarda Sellos: Antonio Ayarza.
Guarda Templo: Genaro Sainz.
Por esos días, la logia de 9 de Julio, contaba 25 miembros: 15 maestros, un compañero y 9 aprendices.
Entre finales de 1881 y durante el año siguiente el trabajo fue bastante intenso. Siete hermanos recibían el aumento de grado, de Compañero a Maestro:
* Pastor Dorrego.
* Epitasio Meirelles.
* Juan Ayarza, español, 39 años de edad, casado, comerciante.
* Alfredo Thamm, alemán, 34 años de edad, casado, agrimensor.
* Julian Cagiga, español, 42 años, casado, comerciante.
* Genaro Sainz, español, 31 años de edad, comerciante.
* Juan Saez, español, 44 años, casado, talabartero.
Y otros tantos, respetables vecinos del pueblo eran iniciados en los misterios masónicos, según su grado:
* Cosme Romero, argentino, 56 años de edad, casado, hacendado, iniciado el 29 de octubre de 1882.
* Antonio Rodoni, suizo, 45 años de edad, casado, hacendado, iniciado el 29 de octubre de 1882.
* Daniel Tabois, francés, 36 años de edad, soltero, hacendado, iniciado el 29 de octubre de 1882.
* Ramón Rey, español, 34 años de edad, casado, platero, iniciado el 29 de octubre de 1882.
* Ramón Monteverde, suizo, 34 años de edad, soltero, fondero, iniciado el 29 de octubre de 1882.
* Matías González, español, 30 años de edad, casado, hacendado, iniciado el 29 de octubre de 1882.
En noviembre del mismo año, los vecinos Ramón Torrella y Benigno Saínz comenzaban a formar parte del taller; y, además, era incorporado Miguel Aparicio "Mendizábal", un inmigrante español, iniciado en la Logia "Estrella de León" nº 133, el 26 de marzo de 1880.
Además de las actividades propias, durante sus tenidas (reuniones), había sido desplegada una tarea filantrópica valiosa, de acuerdo con el número de sus miembros y el contexto del valle donde estaban afincados. Al mismo tiempo de ocuparse de la educación de los indígenas procuraban la asistencia de los desvalidos del lugar. Sus miembros, cabe destacar, eran dueños de un poder adquisitivo mas o menos importante para la época, lo que permitía poder destinar las donaciones a ese tipo de obras.
Una publicación masónica, a fines de 1882, elogiaba el "gran movimiento" existente en "este centro masónico del Valle del 9 de Julio".
Para 1891 este taller había superado los sesenta miembros .

25/01/2006 12:43 Autor: HECTOR JOSE IACONIS. Enlace permanente. Tema: G - M No hay comentarios. Comentar.

"LA DEFENSA", PERIODICO

En 1886, la corriente política liderada por Nicolás L. Robbio se había encolumnado para sostener la candidatura de Máximo Paz, para el cargo de gobernador de la Provincia. Unos de los principales intentos por ampliar la campaña proselitista, contra la candidatura del doctor Nicolás Achaval, debió ser la creación de una publicación periódica que, de algún modo, fuera sostenedora –por así decirlo- de los ideales “pacistas”.
En consecuencia, el 1º de julio de ese año, fue fundado el periódico “La Defensa”; el primero en ser editado por una pequeña planta impresora instalada en el pueblo, en un local ubicado en el nº 20 de la calle Libertad, formando esquina con Salta.
Aunque la dirección, como la redacción, eran anónimas, estaba al frente de la primera, Carlos F. Jáuregui, fundador y propietario de la imprenta. Este era un agente judicial y rematador público, presumiblemente proveniente de Bragado; aquí se ocupaba, además, de la atención de balances, liquidaciones testamentarias, y préstamos del Banco Hipotecario Nacional.
La administración de “La Defensa” se hallaba a cargo de Cayetano De Briganti, un inmigrante italiano, de sólida formación cultural. Por otro lado, al menos poco después, la regencia fue puesta en manos de Pascual Farías.
En la ciudad de Buenos Aires poseía como representante a J. Gustinián; quien, domiciliado en Maipú al 356, atendía la colocación de avisos en las principales estaciones ferroviarias.
Al parecer, como era habitual en la época, el periódico fue comercializado, principalmente, mediante suscripción. Una tarifa cobrada trimestral o mensualmente, que podía ascender a 1,50 pesos por cada tres meses.
La frecuencia de aparición de “La Defensa” en bisemanal, los jueves y domingos. El tamaño de la página no difería demasiado de los que más tarde fueron publicados en el pueblo, durante el siglo XIX: 57 por 40 centímetros, aproximadamente.
La diagramación era efectuada a cinco columnas, de 7 centímetros cada una, es decir, 185.5 puntos en la escala de ciceros. El nombre de la hoja, en la primera plana, llevada, obviamente, los tipos más importantes en color pleno, de 25 por 12 centímetros.
La primera página, en particular, recogía las notas y noticias más importantes, por su extensión y contenido. En la anteúltima, podían ubicarse los avisos de remates, los edictos judiciales, las informaciones municipales (tal vez, rentadas), y los horarios, recorridos y tarifas de las empresas de mensajerías.
Los avisos publicitarios más importantes, por su tamaño y diseño, se colocaban en la última página. No eran sólo propagandas de comercios o industrias locales, pues también se incluían otras de firmas radicadas en Buenos Aires, y remitidos a esta por el representante
Las notas elaboradas por la redacción no resultaban de compleja lectura. Para la época y las caracterizaciones lingüísticas tenidas entonces, se trataba de una expresión quizá despojada y un tanto dinámica... No se trataba, pues, de una edición con improntas intelectuales o de marcada elaboración ilustrativa, a la manera de algunos diarios aparecidos en las grandes ciudades; pero sería injusto desestimar el aporte realizado por esta página a la sociedad de 9 de Julio.

25/01/2006 12:41 Autor: HECTOR JOSE IACONIS. Enlace permanente. Tema: G - M No hay comentarios. Comentar.

LAFRANCONI, UBALDINO (1849-1926)

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Había nacido en Como, Italia, el 15 de septiembre de 1849, hijo de un ingeniero agrónomo, Lino Lafranconi.
Desde niño experimentó interés hacia las expresiones artística. Su afecto hacia la música le llevaron a emprender estudios en el Conservatorio de Milán.
Alrededor de 1863 emigró a América. Radicado en Montevideo, República Oriental del Uruguay, se ocupó de la enseñanza de la música. Entre sus alumnos contaba a los niños pertenecientes a lo más granado de aquella sociedad.
Hacia 1873 estalló -en aquel lugar- el movimiento revolucionario de los "Tres Colores". Por solicitud de uno de los dirigentes rebeldes se alistó para formar una banda en el cuerpo. Desde la retaguardia asistió a todos los encuentros bélicos hasta que, por último, las fuerzas gubernamentales destruyeron a las fuerzas sediciosas. Lafranconi junto a su banda fueron apresados.
No tardó en llegar la orden para degollar a los prisioneros. Mientras el maestro aguardaba su turno, llegó hasta su calabozo el coronel Taje, quien le hizo llevar en presencia del general Máximo Santos. Ambos militares eran jefes del ejército vencedor, y amigos de Lafranconi, pues éste había sido docente de sus familiares.
Anoticiados de los motivos por los cuales se hallaba en el campo de batalla, estos intercedieron por su vida y la de sus músicos, quienes fueron enviados a Montevideo y puestos en libertad (1).
"Por su carácter afable y bondadoso, su concepto estricto de la amistad y su gran amor a la música, se granjeó en el vecino país la estima de cuantas personas le trataron, valorando su saber" (3)
Poco después, en la ciudad de Buenos Aires, prosiguió los estudios de piano junto al prestigioso profesor Gottschalck. También, del director de la Banda Municipal de Buenos Aires recibió asesoramiento acerca de la dirección y el manejo de instrumentos musicales para banda y orquesta.
Afincado en la ciudad bonaerense de San Pedro logró formar la Banda "Artesanos de San Pedro", integrada por la totalidad del personal municipal de aquella ciudad y otros jóvenes.
En 1882, fue organizado un certamen, en la "Exposición Continental de Bandas de Música", en la ciudad de Buenos Aires. De él participaron un gran número de bandas, las principales del país, entre las que se encontraba la de "San Juan", compuesta por 105 músicos. Lafranconi, participó con su conjunto, ejecutando -entre otras piezas- "El canto de los pájaros", con la que causó la emoción del público; tanto así que, la esposa de un conocido militar de la época, corrió para estrechar entre sus brazos al niño que, con el flautín, había ejecutado una de las partes más conmovedoras (3). Esa intervención le valió la obtención del primer premio, para la primera categoría, que consistía en la suma de 5.000 pesos.
Los integrantes de aquella banda, en gratitud a su director, le obsequiaron un diploma con una gran medalla de oro, donde gravaron: "Al Maestro Ubaldino Lafranconi. Exposición Continental de Bandas de Música. 1 er. Premio. 1 ra. Categoría. 14 de mayo de 1882. Artesanos de San Pedro".
En 1887 viajó a Europa desde donde importó animales de raza. Poseía buena formación en el manejo de los asuntos relacionados a la ganadería y a la agricultura.
De nuevo en la Argentina, formó una cabaña en Marcos Paz. Luego pasó al partido de 9 de Julio, donde explotó varias hectáreas del Centro Agrícola "San Rafael".
La crisis de 1890 le obligó a abandonar las tareas rurales. Así se instaló definitivamente en 9 de Julio, donde contrajo matrimonio con Ana Madruga, el 5 de octubre de 1895. Aquí se dedicó, junto a su esposa, a la enseñanza de la música.
Aún así, su interés por los temas de su antigua, como eventual profesión, no había concluido, pues, gracias a su iniciativa, el 2 de octubre de 1897, fue fundada la "Sociedad Agrícola Ganadera de Protección Mutua de Nueve de Julio". Para llevar adelante este cometido reunió un número importante de agricultores del partido, entre los que se encontraban, Francisco Ciani, Enrique Casazza, Eduardo Danero, Julián Lizaso, Tomás Cosentino, Santiago Maguirre, Ezequiel Dudignac, Hermenegildo Sanz, Carlos Miranda Naón, Miguel Scandizzo, Claudio Orbea, Simón Coliqueo y Santiago Cardinal.
En 1902, Ubaldino Lafranconi fundó el conservatorio, que más tarde fue incorporado al "Fracassi", de la Capital Federal. De esta institución fluyeron importantes eventos artísticos, realizados en 9 de Julio, de muy importante nivel. Como los conciertos ejecutados a 4, 6 y 8 pianos.
En 1910 formó la banda, que hubo dirigido hasta casi su muerte. Por ella desfilaron muchos niños, algunos de los cuales -más tarde- integraron otras orquestas y bandas sucesivas.
El maestro Lafranconi fue, ante todo, un erudito compositor. Poseía amplios conocimientos en armonía y contra punto. Entre las piezas que compuso, sobresale la famosa "Marcha Fúnebre", "de estructura muy mística y sentida, cuyos acordes resultan una verdadera plegaria" (4).
Ubaldino Lafranconi falleció a las 22:30 horas, del 24 de diciembre de 1926, en su casa de la calle Robbio 323, entre La Rioja y Mitre, asistido por el doctor Tomás West. Un grupo de alumnos, amigos y autoridades municipales, que le conocieron y le admiraron, por medio de una suscripción popular, levantaron un mausoleo -que actualmente se encuentra poco después del ingreso a la necrópolis local- donde descansan sus restos.
En noviembre de 1951, en conmemoración del Día de la Música, se le rindió un notable homenaje. Después de un funeral solemne oficiado en la Parroquia "Santo Domingo de Guzmán", de un homenaje recordatorio en el cementerio local, y de una retreta conmemorativa en la Plaza "General Belgrano", el Salón Blanco Municipal serbia de escenario a un gran Concierto Vocal e Instrumental. Aquí hubieron participado figuras de la calidad artística de los pianistas Adelaida Anemone, Salvador Fraccassi del Carril y Lita Ferrari de Fumagalli; la mezo-soprano Sara César, el tenor Pedro Prota Rey y las sopranos Alicia Allerand, Emma Ferran y Elida Catena; y el coro polifónico de 9 de Julio, dirigido por el presbítero Vicente Palermo.
NOTAS
(1) Datos recogidos de BUENAVENTURA N. VITA, Crónica Vecinal de Nueve de Julio 1863-1900, volumen III, capítulo XXXV, nº VII (parte inétita).
(2) "Maestro Ubaldino Lafranconi", biografía en el folleto impreso con motivo del homenaje, en noviembre de 1951.
(3) Datos aportados al cronista por don Pedro Sabetto, uno de sus alumnos, fallecido el 2 de julio de 1991.
(4) "Maestro Ubaldino Lafranconi", biografía, ya citada.

25/01/2006 12:39 Autor: HECTOR JOSE IACONIS. Enlace permanente. Tema: G - M No hay comentarios. Comentar.

LAGOS, HILARIO (1840-1895)

Hijo del destacado guerrero Hilario Lagos y de Toribia de la Fuente, había nacido en Pergamino, el 7 de noviembre de 1840.
Ya en 1856, se encontraban revistando en el ejército de la Confederación, con el grado de sargento distinguido.
En 1859, se destacó en la campaña de Mendoza y San Juan, y participó en la de Cepeda. Además, era escolta del presidente Santiago Derqui.
En noviembre de 1861, también se halló en la batalla de Pavón, conformando la división del general José María Francia... Un año más tarde, era ayudante de Paunero, y recorría –en campaña- Córdoba, San Luis y Mendoza.
Concluida la Guerra de la Triple Alianza, en la cual también debió actuar, fue destinado al servicio de frontera. Guarneció, como jefe de la frontera, resiento en el Fuerte “General Paz” y manteniendo –en este sentido- estrecha vinculación con Nueve de Julio.
En 1874, manteniéndose leal a las fuerzas del gobierno, asistió a la sofocación de la revolución mitrista.
En 1879, a las ordenes de Roca, realizó la ocupación definitiva de las tierras aborígenes.
Participó en los sucesos revolucionarios de 1880, en Flores y Los Corrales. Ese año, solicitó la baja del ejército, para ocupar una banca de diputado nacional, por Buenos Aires.
Reincorporado a las fuerzas armadas, en 1883, fue inspector de fronteras, en Salta y Jujuy. Asimismo, estuvo vinculado a la dirección del Colegio Militar de la Nación.
El coronel Lagos, se había iniciado en la francmasonería, en la Logia Tolerancia nº 4, en abril de 1872.
Falleció en Buenos Aires, en noviembre de 1895, con el grado de coronel.

25/01/2006 12:37 Autor: HECTOR JOSE IACONIS. Enlace permanente. Tema: G - M No hay comentarios. Comentar.

LEVALLE, NICOLÁS (1840-1902)

Nació en Cicagna, Chiavari, de la provincia italiana de Génova, el 6 de diciembre de 1840. Sus padres, también italianos, fueron Lorenzo Levalle y Benedicta Daneri.
Contaba con dos años, cuando emigró a la República Argentina, donde –más tarde-, hacia octubre de 1857, pudo ingresar como aspirante en la Academia Militar. Así iniciaba una brillante carrera en las armas, que hubo concluido con el rango más elevado a que puede aspirar un soldado argentino.
Participó en las batallas de Cepeda, en 1859, y Pavón, en 1861; y se destacó durante la guerra de la Triple Alianza.
De regreso del Paraguay, tomó parte en la campaña de Entre Ríos, contra Ricardo López Jordán, en 1870.
Inmediatamente después de sofocada la revolución de 1874, fue nombrado jefe de la frontera Sud de Buenos Aires, con asiento en Bahía Grande, primero, y en Fuerte Lavalle, luego. Entre noviembre y diciembre de 1876, permanecía en el Fuerte General Paz, entonces Partido de 9 de Julio. Allí, con alguna frecuencia, viajaba desde su guarnición, para ofrecer instrucción militar.
En 1879, en ocasión de la -tantas veces referida- expedición militar, permaneció al mando de la 2da. División, donde avanzó sobre tierra indígena, alcanzando Trarú Lauquen, y los ríos Salado y Colorado. En torno a esta época, fundó una importante ciudad bonaerense.
Estuvo ligado, de alguna manera, en los acontecimientos revolucionarios de 1880 y 1890. Además, durante las presidencia de Julio Roca y de Miguel Juárez Célman, ocupó la titularidad del ministerio de Guerra y Marina.
Fue docente en el Colegio Militar de la Nación, y le cupo la redacción de importantes estudios sobre temáticas castrenses.
Falleció en 1902. Como poseía el grado 33, en la francmasonería argentina, y al negarse a renunciar a esos principios, monseñor Mariano Espinosa –arzobispo de Buenos Aires- prohibió a los capellanes militares, se le tributaran exequias fúnebres.

25/01/2006 12:34 Autor: HECTOR JOSE IACONIS. Enlace permanente. Tema: G - M No hay comentarios. Comentar.

MAGNI, EGIDIO (1864-1906)

Bellano, es población italiana de la antigua Lombardia, situada en la rivera oriental del lago de Como, al pie del monte Gringa. En su cercanía forma imponente paisaje una cascada, de 64 metros de altura, por donde desemboca el río Pioverna, después de recorrer los Alpes Bergamascos y el valle Sassina.
En ese singular escenario geográfico, debieron transcurrir los primeros años en la vida de Egidio Magni.
Magni, nació en 1864, hijo de José y de Teresa Ravizza. Aunque son escasos los datos que pueden obrar acerca de su infancia, bien puede suponerse que debió educarse en el seno de una familia de sólida cultura. Su padre, era químico farmacéutico, de profesión; mientras que su madre, "había sido dama de la reina".
Probablemente era adolescente aún, cuando su familia se trasladaba a Milán, donde su padre deja de existir, en agosto de 1880.
Ya emigrado a Argentina, en 1888, obtuvo de revalidación de su título de Químico Farmacéutico, en la Universidad Nacional de Córdoba.
En Buenos Aires, se desempeñó como director de la farmacia del Hospital Italiano; al tiempo que, desposó a Aida Fraqueli, quien falleció el 19 de marzo de 1891, sin darle descendencia. Allí estaba relacionado con miembros de la colectividad italiana; vínculos que, sin dudas, le fueron propicios para su traslado al interior de la provincia de Buenos Aires.
En 1891 se encontraba radicado en 9 de Julio. Regenteaba la farmacia "La Caritativa cosmopolita" y colaboraba con una Sociedad homónima, que presidía su amigo, el ingeniero Héctor Sibilla. Poco después, el 16 de junio de 1892, era presentado como socio de la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos de 9 de Julio, por su gerente, José Piccini.
Incorporado a la Unión Cívica Radical, en 1893, fue elegido secretario del comité 9 de Julio; el cual, presidía el doctor Manuel Ovejero, e integraban -entre otros- Pastor Dorrego y Ramón Rey, también masones. El 14 de agosto de ese año, contrajo enlace -en segundas nupcias- con Marcela Sisniega, una joven, nacida 18 años antes, en el partido de Las Heras.
Hacia 1895, con un grande esfuerzo, procuró instalar una farmacia en Carlos Casares. El 30 de marzo, en una esquela dirigida a su esposa, le narraba: "Aquí los primeros días hizo un tiempo [...] mal, tanto que tan sólo al cuarto día, pude sacar los muebles. Llegaron estos bastante deteriorados, y de los dos juegos de lavatorios, tan sólo nos quedó por recuerdo, de uno, [un] florero de noche, y del otro la jabonera...". Sobre el modo de vida, en la vivienda que habita, agrega que, "por ahora, no habiendo lugar para tender camas, dormimos, yo sobre el mostrador y Febo[sic] abajo. La cocina, la hacemos con el hornillo al patio".
Sin dudas, la iniciación masónica, de Egidio Magni, se habría concretado en alguna, de las muchas, logias que existían en Italia. De hecho, para 1892, ya integraba una Logia -con sede en Buenos Aires- perteneciente al Gran Oriente de Italia. También, de algún modo, pudo estar vinculado a la Logia "Hijos del Trabajo", cuyo taller se encontraba en el barrio porteño de Barracas, donde poseía amigos y coterráneos.
Lo cierto es que, en 1893, Magni pertenecía -junto a otros destacados vecinos, inmigrantes también- a la Logia "Igualdad", de 9 de Julio. Por entonces, esta había impulsado, entre otras obras filantrópicas, la instalación de la Cruz Roja, con sede en el mismo taller masónico.
El 20 de abril de 1899, se había concretado la creación de una institución, con fines sociales, que fue denominada "Circolo Italiano". Naturalmente, la misma -cuya sede abrió sus puertas el 23 siguiente- estaba integrada, en su mayoría, por vecinos del pueblo de 9 de Julio, emigrados de Italia.
Entre sus miembros, debió surgir la idea de formar una biblioteca, en torno a la cual pudieron reunirse importantes ediciones. En consecuencia, el 4 de septiembre del año siguiente, una comisión especial, integrada por Magni, fundó la llamada Biblioteca Sarmiento.
Además, integró las mesas examinadoras del Colegio "Cavallari", fundado en junio de 1893, y con cuyo director mantenía profunda amistad.
Egidio Magni, dejó de existir en 9 de Julio, a las 23:30 hs., del 16 de mayo de 1906, victima de tuberculosis pulmonar.
De la formación intelectual y de la rica personalidad de quien nos ocupa, mucho pueden alegar, en principio, su rica correspondencia. Conocía, profusamente, el idioma castellano, tanto así que, su dominio, se manifiesta en un estilo literario por demás pulido.
Aún hoy, pueden consultarse -en alguna biblioteca de 9 de Julio- varios libros que conservan el ex-libris de Magni. Los mismos que, un siglo atrás, hubiera donado para formar la biblioteca del "Circolo", y luego la del Colegio "Cavallari" .

25/01/2006 12:32 Autor: HECTOR JOSE IACONIS. Enlace permanente. Tema: G - M No hay comentarios. Comentar.


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