AITA, ANTONIO (1911-1995)
Nacido en 9 de Julio, en la barrio denominado “Villa Garibaldi”, el 12 de enero de 1911. El segundo de diez hermanos, hijos de Antonio Aita y Rosa Rosito.
Aún era niño, y cursaba sus estudios en la Escuela nº 4, cuando –el 1 de diciembre de 1921- se empleó en los talleres gráficos donde se editaba EL 9 DE JULIO.
En adelante, inició una vinculación con el periodismo que, sin interrupciones, habría de prolongarse por más de siete décadas.
Su título de periodista, lo obtuvo el 1 de septiembre de 1930, otorgado por la Escuela Sudamericana de Buenos Aires.
En febrero de 1935, asociado a su hermano Alberto, pudo adquirir, después de un arduo esfuerzo, el entonces periódico EL 9 DE JULIO. La dirección de la publicación, debió confiarla a Juan Farias, otro infatigable luchador y talentoso escritor.
En 1943, se hizo cargo de la dirección del bisemanario, la que hubo ocupado hasta el día de su muerte, confiriéndole al mismo un estilo personal que aún le distingue.
El carisma, por así llamarlo, -que inflamó en la razón de aquellos que aprendieron a su lado- del periodista de todas las horas, se encuentra reflejado, de la mejor manera, en la “Semblanza para un soneto sobre un periodista de lucha” que, hacia 1984, inspirara a su amigo Roberto B. Tarantino:
“Como el Quijote de soñada gloria, / con su hidalguía de virtuosa cuna, / armóse Caballero de la Pluma / y erguido de lucha atose así a su noria.
“Resuelto luchador, pleno de euforia, / arremetió sin pausa en sus empeños / ofrendando a la amada de sus sueños / llamada Libertad, llamada Historia.
“Intrépido, valiente, su batalla / contra todo revés que fuera valla / libró en apoyo de su meta ansiada.
“Y con la pluma su lirismo dando / así pasa su vida batallando / tras su lejana juventud brindada”.
No resultaría tarea sencilla trazar un listado de las diversas instituciones donde, activamente, participó Antonio Aita. En efecto, a lo largo de toda su prolongada existencia, no descuidó la participación en cuanta agrupación le requiriera su colaboración.
En su juventud, cuando sólo contaba 18 años, participó de la fundación del Club y Biblioteca “Agustín Alvarez”, cuya comisión directiva presidió en 1933.
Más tarde, también fue fundador de la Liga Nuevejuliense de Fútbol y de la Asociación de Bomberos Voluntarios de Nueve de Julio.
La Unión Cívica Radical, a cuyas filas venía adhiriendo desde 1929, le llevó a ocupar una banca como Diputado en la Cámara de la Provincia de Buenos Aires. A ella se incorporó el 29 de abril de 1952, para concluir su mandato el 30 de abril de 1955.
A sus gestiones se debe la sanción de importantes proyectos, como así, la autoría de muchos otros... La construcción del camino de acceso a 9 de Julio, del edificio de la delegación para la localidad de Dudignac del Banco de la Provincia de Buenos Aires, del camino General Villegas-Mar del Plata; el subsidio económico para distintas instituciones sociales de 9 de Julio, la libertad de prensa; fueron, entre muchos otros, las temáticas que preocuparon al legislador, siempre diligente.
Por haber contribuido “al engrandecimiento y dignificación de nuestra comunidad”, el Concejo Deliberante de 9 de Julio, a la sazón presidido por Roque Gagliano, le distinguió con el titulo de “Ciudadano Ilustre”, por resolución nº 40, del 22 de diciembre de 1989.
El 18 de septiembre de 1995, Antonio Aita, fallecía en 9 de Julio.
A partir de entonces, no serán pocas los organismos, privados y estatales, que formas distintas, le tributaran homenaje. Tanto así que, en actualidad, una importante avenida, de la planta urbana de nuestra ciudad; el salón de actos del Club “Agustín Alvarez”; la sala de estudios de la casa del C.U.N., en La Plata; una asociación cultural; un salón de clases, de la Escuela nº 3; una biblioteca popular; la sala de redacción de EL 9 DE JULIO, ostentan su nombre.
