CANO, ENRIQUE PATRICIO (1893-1970)
Había nacido en Luján, en 1893, hijo de Alejandro Cano y de Teófila Cuello. Niño aún, junto a sus padres, se afincó en la estancia "La Casualidad", en la localidad de La Niña, en el partido de 9 de Julio.
Primero, ingresó en la Escuela de Mecánica del Ejército, adquiriendo vasto conocimiento acerca de la mecánica militar. Al redescubrir su vocación a la enseñanza, ingresó en la Escuela Normal de Maestros, donde pudo graduarse con brillantes calificaciones. Después de ejercer como maestro de grado, hacia 1922, le fue confiada la dirección de la Escuela nº 4, de 9 de Julio. Aquí puso en práctica su talento y la profesionalidad característica.
Era un docente de vanguardia, no sólo desde la aplicación de la didáctica y la pedagogía, sino además en la gestión directiva. Era progresista aún en la coordinación con los demás sectores de la comunidad educativa. Procuró dotar a la escuela de los principales adelantos técnicos; e innovar, incorporando a la currícula otras áreas de importancia, de modo extraescolar.
Pues, "la educación debe ser integral, desenvolviendo simultáneamente las energías físicas, morales e intelectuales. Capacitar al hombre para la vida civil... Todo lo que él puede aprender, se le debe enseñar, sin poner límites a la cantidad ni a la calidad del aprendizaje"(1).
Inculcó a sus educandos los ideales de libertad y progreso. Les acercaba a la lectura de los grandes pensadores y filósofos. Tanto así que, fue inspiración suya el nombre de "Agustín Álvarez", para el club que fundaron algunos de sus antiguos alumnos.
Por entonces, también dictaba clases en la escuela nocturna para adultos.
A raíz de virulentas cuestiones internas en el seno de la Unión Cívica Radical, el profesor Cano debió soportar presiones que le exigieron, en 1928, hasta el injusto relevo; y, hasta un intento de traslado a una escuela rural de General Pueyrredón, que rehusó. Sabía, sin dudas, que para "seguir el derrotero de la dignidad, debe renunciarse a las cosas bastardas"; al punto, "todas tienen por precio una abdicación moral"(2).
A raíz de su alejamiento de la docencia, el profesor Enrique Cano fundo el periódico "El Gráfico",en abril de 1928. Mientras que este ocupaba la dirección, su hermano Arturo, se encargaba de la secretaría de redacción.
Aparecía bisemanalmente, impreso en las instalaciones de la esquina de Mitre y San Juan, donde funcionaba también la redacción. Con notas de riguroso contenido, este medio de prensa, fue una verdadera escuela para muchos... Sus maestros, naturalmente, Enrique y Arturo Cano.
Las fuertes tensiones políticas, y las persecuciones a la libertad de prensa, debieron hacer frente de implacables censuras... En "El Grafico", sobresalía, por encima de muchas otras virtudes posibles, el categórico amor a la verdad.
Hacia enero de 1944, después de ser clausurado "El Grafico", los hermanos Cano fundaron "El Artesano". Esta vez, la dirección estaba a cargo de Arturo... No debió transcurrir mucho tiempo, para que este fuera también cerrado.
Afiliado al Partido Socialista, pero admirado por elementos de todos los sectores políticos, fue candidato a algunos cargos importantes. Así, alejado en parte de la tarea educacionista, abrazó el periodismo.
Poseía un encumbrado sentido del deber. "Las fuerzas morales convergen al sentido del deber. La personalidad sólo es coherente y definida en quien llega a formularse deberes inflexibles, que impliquen un pacto rectilíneo con los mandatos de la dignidad"(3).
Cuando fue fundada la biblioteca del Club "Agustín Álvarez", Enrique Cano donó los primeros libros, Las obras completas del doctor Álvarez, una enciclopedia y otras ediciones menores.
Después de nuevas persecuciones, a raíz de sus notas esclarecedoras, debió alejarse del periodismo.... Dictó cátedras en el Colegio Cavallari y, luego, en la Escuela Nacional de Comercio.
A lo largo de su vida, ejemplar en todo sentido, integró las filas del Círculo de Periodistas de 9 de Julio, y la Asociación de Maestros. Participó en la fundación de la Federación Cultural de esta ciudad y presidió la Biblioteca Popular "José Ingenieros".
Enrique Cano falleció en La Plata, el 4 de agosto de 1970.
